La Rizósfera

En el artículo ‘Nutrición de las plantas y fertilizantes, primera parte’ tratamos los mecanismos generales de la alimentación radicular. Para comprender mejor estos mecanismos, es imprescindible saber qué es la Rizósfera.

Además de absorber nutrientes y agua, las raíces también secretan ciertas sustancias que modifican las características biológicas y químicas de su entorno. Aquella parte del sustrato que rodea las raíces y que está bajo la influencia de estas secreciones se denomina la rizósfera. Es un pequeño ecosistema del que participan tanto la planta como una gran cantidad de microorganismos, relacionándose de maneras beneficiosas o perjudiciales.

La concentración de estos microorganismos es mayor en la rizósfera porque algunas de las secreciones de las raíces los atraen y les proporcionan condiciones adecuadas para su multiplicación. Los tipos de microorganismos más relevantes para el cultivo de plantas se llaman micorrizas, rizobacterias, y rizobios.

 

Raíces cubiertas de micorrizas, reconocibles por su aspecto algodonoso.

Raíces cubiertas de micorrizas, reconocibles por su aspecto algodonoso.

Micorrizas

Son hongos que se asocian a las raíces de la gran mayoría de las plantas, siendo difícil encontrar alguna que no tenga micorrizas. Probablemente se deba a que acompañan a las plantas desde hace 450 millones de años, evolucionando junto a ellas hasta lograr una fuerte relación mutualista. Ayudan a la planta con la absorción de agua, de micronutrientes y el potasio. En su propio beneficio, se alimentan de algunas secreciones de las raíces ricas en Carbono.

Como menciona este artículo, las plantas sólo pueden absorber los nutrientes que están en su forma básicamente mineral. Las micorrizas de la rizósfera son capaces de tomar nutrientes que se encuentran en moléculas complejas o poco solubles, y las transforman a un estado sencillo utilizable por las raíces. Por ejemplo, la tierra que rodea a las raíces puede tener una buena cantidad de materia orgánica, pero sin micorrizas esa materia no se puede aprovechar.

Los tipos de micorrizas más abundantes en la rizósfera son las ectomicorrizas y las endomicorrizas. Las ectomicorrizas crecen adheridas a las raíces y se introducen en los pequeños espacios que hay entre célula y célula de la raíz. Son muy comunes en las plantas leñosas, principalmente árboles, aunque pueden vivir sin estar asociadas a alguna planta.

Las endomicorrizas van más allá, pues penetran en las mismas células radiculares, para entregarles directamente nutrientes y agua. A diferencia de las anteriores, sólo pueden vivir asociadas a una planta.

Fotografía mediante microscopio electrónico, mostrando Rizobacterias que cubren una raíz.

Fotomicrografía electrónica, mostrando Rizobacterias que cubren una raíz.

Rizobacterias

Como su nombre lo indica, son bacterias que viven asociadas a las raíces y liberan una serie se sustancias que promueven el crecimiento de la planta, principalmente hormonas vegetales.

Algunos tipos de estas bacterias también producen antibióticos que controlan la población de microorganismos patógenos.

Similarmente a las micorrizas, son capaces de transformar nutrientes desde sus formas no disponibles a sus formas disponibles para la planta.

 

 

Los nódulos que muestran estas raíces, corresponden a la protección que entrega la planta a sus rizobios.

Los nódulos que muestran estas raíces, corresponden a la protección que entrega la planta a sus rizobios.

Rizobios

El elemento más abundante en el aire es el Nitrógeno, que además es uno de los nutrientes primarios de las plantas. Pero al encontrarse como gas, las raíces no lo pueden absorber. El proceso de transformar el Nitrógeno gaseoso a su  forma disponible para las raíces se llama fijación.

La fijación del Nitrógeno es extremadamente lenta en ambientes estériles, pero los rizobios son bacterias que tienen la capacidad de fijar este elemento de manera eficiente y rápida. De hecho, son los responsables de casi toda la presencia de Nitrógeno en el suelo.

Una  característica importante de los rizobios es que las plantas los incorporan dentro de ellas mismas, dentro de nódulos cubiertos por las paredes de las raíces. Esto les resulta muy favorable pues no tienen que competir con otros microorganismos de la rizósfera.

A diferencia de las micorrizas, que se asocian a la mayoría de los tipos de plantas, los rizobios son más especializados. Sólo interactúan con las leguminosas, la alfalfa y el trébol. Por eso, dichas plantas son valiosas como mejoradores del suelo, pues enriquecen el sustrato con Nitrógeno utilizándose en cultivos de rotación y barbecho.

En resumen

La rizósfera es el sustrato que rodea a las raíces y que está influido por las secreciones que exuda. Está poblada por numerosos microorganismos. Los más beneficiosos para las plantas son las micorrizas, las rizobacterias y los rizobios, que generan estimulantes del crecimiento y colocan a disposición de las raíces aquellas sustancias que no son directamente aprovechables por la planta. A cambio, se alimentan de las secreciones de las raíces.

Trackbacks/Pingbacks

  1. La fibra de coco como sustrato - Hidroponic - 3 mayo, 2017

    […] importante destacar que la fibra de coco permite el desarrollo de una rica y sana rizósfera, permitiendo que el sustrato sea colonizado por microorganismos benéficos que ayudan a la planta a […]